Cada vez que te sientas extraviado, confuso, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.
Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas a cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun. Quédate quieto, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve. "
Susana Tamaro - Donde el corazón te lleve
Me gusta esa frase ke dice ke la primera revolución ke hay ke realizar es dentro de uno mismo.
Para bien o para mal hay ke adentrarse en los dominios del ego. Empezar por uno mismo para comprender todo lo demás. Todo empieza conmigo ... con la imagen ke reflejo, con la imagen ke doy, con la ke a veces me peleo, con los cambios ke me propongo y ke no llegan pq kizas en verdad ni los kiero. Sólo es ke a veces me dejo influenciar por pensamientos ajenos, ke ni me van ni me vienen pero k a veces adopto, como kien adopta un perro.
Cuando consiga hacer callar mi cabeza
probaré eso de ir donde el corazón me lleve .... ouh!
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